miércoles, 1 de julio de 2009


POEMA 15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,


y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.


Parece que los ojos se te hubieran volado


y parece que un beso te cerrara la boca.


Como todas las cosas están llenas de mi alma


emerges de las cosas, llena del alma mía.


Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,


y te pareces a la palabra melancolía.


Me gustas cuando callas y estás como distante.


Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.


Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:


déjame que me calle con el silencio tuyo.


Déjame que te hable también con tu silencio


claro como una lámpara, simple como un anillo.


Eres como la noche, callada y constelada.


Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.


Me gustas cuando callas porque estás como ausente.


Distante y dolorosa como si hubieras muerto.


Una palabra entonces, una sonrisa bastan.


Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.



Pablo Neruda, 1924
Descripción

El yeti, pie grande




Desde este punto de vista se ve que no es un ser muy pasivo, es muy gruñón, tiene un mal carácter, unos dientes muy afilados, su formación corporal es como la de un gorila tiene mucha fuerza ya que por su posición corporal le permite usar la gran mayoría de sus músculos, sus garras afiladas junto con sus dientes le permiten sobrevivir en la nieve alimentándose, y su gran pelaje le permite no morirse del frió de la nieve.
Hay algunas veces en que el YETI baja al bosque a alimentarse de siervos, cabras y conejos, su pelaje es blanco como el color de su ambiente.